El Puma fue considerado uno de los animales sagrados del Imperio Incaico, por su belleza, fiereza y sagacidad. A decir de los cronistas, la ciudad de Cusco fue diseñada y construida semejando la silueta del Puma... hoy día el crecimiento desordenado de esta ciudad impide apreciar dicha figura. Sin embargo, todavía es posible observar algunas manifestaciones del culto a ese felino en las paredes de la calle Hatun Rumiyoc, muy cerca de la Plaza de Armas.
En el distrito de Calca, ubicado a 3,000 msnm y a 50 km de la ciudad de Cusco, se erige la impresionante estatua de un fiero y poderoso Puma que adorna el ingreso a dicha ciudad, en añoranza a la identidad natural y cultural de este pueblo andino.